El que no considera lo que tiene como la riqueza más grande, es desdichado, aunque sea dueño del mundo

El Amor es la fuerza que transforma y mejora el Alma del Mundo... cuando amamos siempre deseamos ser mejores de lo que somos

El amor nunca impide a un hombre seguir su Leyenda Personal. Cuando esto sucede, es porque no era el verdadero Amor, aquel que habla el Lenguaje del Mundo

Entre más apego tiene el hombre por el mundo, menos buscará el conocimiento. Entre más pequeño es su apego, mayor será la posiblidad de ganarlo todo
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Equilibrio emocional

Lo necesitamos para ser felices, pero no siempre es fácil de conseguir. La clave: analizar nuestro mundo emocional inconsciente y aprender a disfrutar de la vida rompiendo el corsé de nuestros miedos.

Creemos que dominamos nuestras vidas, lo que no es del todo cierto. Todos tenemos dentro una “caja negra” cuyos contenidos no sabemos, con frecuencia, descifrar.
Estamos hablando del mundo emocional que habita en nuestro inconsciente y que a veces nos hace amar a quien nos perjudica, no nos deja defender lo que queremos, nos convierte en agresivos... En otras ocasiones, en cambio, nos hace enamorarnos de quien nos quiere bien, nos ayuda a amar a los nuestros, a entender lo que nos ocurre y a
encontrar placer en el hecho de vivir.

¿Cuándo podríamos considerar que hemos alcanzado un cierto equilibrio emocional? o ¿cómo podríamos conquistarlo? Quizá lo hemos logrado cuando sentimos que somos nosotros los que dirigimos nuestras vidas y que nos gusta cómo lo hacemos. Según Freud, los dos pilares fundamentales sobre los que se asienta la felicidad personal son las relaciones amorosas y el trabajo.

Cuando estamos conectados con nuestros deseos y vemos cómo se cumplen nuestrasexpectativas, nos encontramos rodeados de la gente a la que queremos y a la que podemos acudir si la necesitamos, sabemos defendernos y cuidarnos... es que hemos alcanzado un grado de equilibrio que se traduce en autonomía y madurez. Tal situación señalaría un grado saludable de equilibrio emocional.

El deseo de independencia, así como el reconocimiento de nuestras necesidades afectivas, es un signo de autonomía personal. A ello convendría añadir la capacidad de decir que no a lo que nos perjudica, lo que es tanto como reconocer nuestras debilidades. La madurez emocional implica haber alcanzado un acuerdo con nosotros mismo, lo que conlleva la capacidad dehacernos cargo de nuestra vida y de asumir las responsabilidades inherentes a nuestras ambiciones.

Muy al contrario, cuando no podemos disfrutar de lo que la vida nos ofrece, nos invade un malestar que con frecuencia se traduce en una queja continua, angustia, depresión o dificultades en la relación con los otros. En tales situaciones se multiplican los fracasos amorosos y los conflictos cotidianos en los ámbitos más importantes: el familiar y el laboral.

CONOCERSE A UNO MISMO
El primer paso para establecer un mejor equilibrio emocional consiste en preguntarnos cómo nos sentimos. Si estamos sometidos a síntomas y sufrimientos que no nos permiten disfrutar de la vida, tenemos que enfrentar la verdad y hacernos cargo de lo que nos ocurre,buscando la ayuda que nos proporcione los recursos precisos para cambiar. Merece la pena darse una oportunidad y esto es lo que hizo María. Ella comenzó una psicoterapia porque estaba harta de repetir fracasos amorosos. Cuando la terminó, había dejado de tener miedo: a estar sola, a amar a alguien, a ser abandonada y a no ser querida. A vivir, en definitiva.

María descubrió en el tratamiento que su vida estaba determinada por una identificación con su madre. Ésta siempre se había quejado de su padre, un hombre adicto al trabajo, que pasaba muy poco tiempo con ellas y que no fue capaz de transmitirle a su hija el afecto que necesitaba para sentirse segura de su amor. María elegía parejas que la abandonaban porque era así como se había sentido por su padre, abandonada. Sin embargo, durante el tratamiento descubrió que su padre sí se preocupaba de ella. Era su modo de expresar los afectos lo que provocaba la apariencia contraria. Entonces pudo mirar a su padre de forma distinta a como lo hacía su madre, con menos crítica y más comprensión.

Así, dejó de sentirse culpable por todo lo que sentía hacia su padre y también dejó de tener miedo a amar, porque había conseguido llegar a quererse a sí misma. Ahora tenía la sensación de que el mundo la pertenecía, de que había crecido por dentro, de que por fin podía atrapar la vida entre sus manos y disfrutar de lo que ésta le ofrecía.

Freud descubrió que en muchas ocasiones no es la realidad externa la que causa el sufrimiento, sino la interpretación errónea que la persona hace de ella a partir de conflictos crónicos sin resolver.

DOLOR PSÍQUICO Y DOLOR CORPORAL
Un sufrimiento insoportable condujo a Nicolai Marian Mirita, ciudadano rumano de 44 años, casado y padre de dos hijas, de 17 años y 13 meses, a prenderse fuego delante de la Subdelegación del Gobierno, en Castellón. Un espectáculo lamentable y cruel. Las humillaciones, estafas y engaños que sufrió este hombre para llegar a España pudieron acabar con sus recursos psicológicos para seguir viviendo: sólo quería regresar a su país y tampoco podía. El dolor psíquico puede llegar a ser absolutamente intolerable. En tales ocasiones, el cuerpo canaliza una parte de esa tensión interna porque el dolor corporal es más dominable que la angustia. Desde luego, el acto de este hombre metaforiza de forma clara lo que le sucedía: le habían quemado sus posibilidades de vivir dignamente y mostró públicamente lo que le habían hecho. Probablemente, ardía por dentro de desesperación, de rabia, de impotencia, de humillación, pero eso no se ve, por lo que decidió enseñarlo.
LAS CLAVES
Existen algunos síntomas que nos ayudan a darnos cuenta de que nuestro equilibrio:
•  Síntomas físicos: Padecer continuas enfermedades que tienen un alto grado de somatización. Por ejemplo, continuos dolores de cabeza, trastornos en el aparato digestivo (vómitos, diarreas, dolor, acidez...) o en el respiratorio.
• Síntomas psicológicos: Depresión, donde el deseode morir puede aparecer a veces para eliminar un dolor que desconoce los deseos inconscientes que se encierran en esa patología. El juicio severo que se hace el que sufre le lleva a decirse: “No sirvo para nada”.
• Obsesiones: son ideas o actos que se repiten una y otra vez y en ocasiones se acompañan de la idea fantástica de evitar una desgracia.
• Fobias: son miedos exagerados que producen angustia ante determinadas situaciones, objetos opersonas. Una cantidad de energía psíquica queda asociada a un objeto externo del cual se puede
escapar


Entendiendo las causas, empezamos a sanar – por Dr. Jorge Carvajal

El hombre es milagroso en cuanto que puede transformar su pasado. Algunos dicen “no se ocupen del pasado
que el pasado ya no existe”, pero el pasado está vivo, presente, doloroso, en cada una de nuestras células, frecuentemente produciendo enfermedades. El problema del pasado es simplemente que haya pasado, que lo dejemos atrás como una estatua congelada.
“Pero al pasado hay que hacerlo presente vivo para transformar su historia, para leerlo en otro código, para interpretarlo en el código del amor, y cuando interpretamos el pasado en el código del amor, nuestras heridas se sanan.”
Y ahí nosotros somos los psicólogos, los psiquiatras, podemos sanar nuestra vida; todos estamos llenos de dolores, y a veces de dolores absurdos, que cargamos en la vida sin ni siquiera reconocer que existen.
La técnica respiratoria es muy importante, sobre todo la fase de pausa respiratoria, ¿por qué razón?
Porque cuando tu respiras lentamente y haces una pausa en la inspiración, la energía del inconsciente y el subconsciente sale a flote, es decir, se pregunta ¿qué pasa aquí que no están respirando? En ese momento el inconsciente hace aflorar a la consciencia una parte a la que no habíamos tenido acceso, de la que éramos víctimas pero que no habíamos reconocido nunca en la vida, y en ese momento podemos dialogar con el subconsciente y podemos sacar nuestras heridas más profundas.

Entendiendo las causas, empezamos a sanar…
Cuando hacemos eso podemos ir más lejos, así es como actuamos para la auto-sanación. Yo puedo decirme, por ejemplo, ¿de dónde viene esta alergia? si tengo una alergia y quiero librarme de ella. La alergia es algo que rechazo, un virus, una bacteria, un hongo, el frío, el calor, pero eso no es del todo cierto. Eso es quedarnos muy cortos. No hay personas que sean alérgicas solo al frío. Las personas alérgicas al frío también tienen miedo a la soledad, tienen miedo al frío del alma, al frío en los sentimientos, a la frialdad del papá o de la mamá, al desafecto, es decir, el frío es simplemente un símbolo. Cuando yo soy alérgico a algo, hay algo que rechazo o que temo. Entonces si quiero cambiar mi alergia, reconozco mi alergia.

Si se que no reconozco mi alergia porque me hace sentir vergüenza, entonces trabajo con la vergüenza: ¿qué cosas en la vida me evocan vergüenza? Luego experimento el sentimiento de la vergüenza y veo como experimento la vergüenza. A veces me pongo pálido y frío, otras veces me pongo rojo como un tomate, otra lo experimento como un vacío o como un hueco a nivel del plexo solar. La puedo experimentar de muchas maneras.
Dónde y cómo experimento la alergia, me da una idea de la parte de mi energía que está comprometida.
Vamos a ver otro sentimiento, el miedo. Yo diría que la mitad de nuestros lumbagos son por miedo. El miedo provoca más lumbago que todas las hernias discales, todos los problemas articulares, todos los problemas de columna, porque el temor hace que metamos, literalmente, el rabo entre las patas, cerramos el esfínter anal interno. A ese nivel, hay un centro de energía muy importante y nos cerramos a la vida, contraemos toda la musculatura lumbo-sacra. Esa parte queda mal irrigada y nos dan unos lumbagos terribles y ese lumbago es el nombre clínico del miedo.
Si logro reconocer el núcleo del miedo, si logro observar mi cuerpo y veo que tengo los gluteos y toda esta parte contraída, si logro respirar hacia esa zona y liberar el sentimiento del miedo, y llamar al miedo y decirle “ tú eres la mejor parte de mi mismo, cuando asciendes y te revelas, eres mi prudencia, ya no eres miedo, sino que eres prudencia, eres parte de mi amor también”.
Cuando yo, a través de la respiración, logro ascender esa energía del miedo y logro transmutarla al altar del corazón, que es donde realmente nace el hombre que puede sanarse y puede sanar la vida, entonces desaparece el lumbago.
Mi resentimiento, mi odio, frecuentemente, está anclado en mis articulaciones. Yo estoy así totalmente rígido. A veces, con el puño apretado en la noche, inconscientemente, dispuesto a pegar y a agredir. Pues bien, ese dolor articular, es resentimiento congelado en esa parte del cuerpo. Si logro experimentar ese dolor y asociarlo a mi sentimiento de ira y a mi resentimiento, y logro comprender que mi resentimiento es algo que se construye en el plexo solar, que bloquea la energía aquí y no permite a la energía acceder a mi corazón, ni a mi sistema inmune, puedo hacer mucho más que el reumatólogo, o puedo ayudarle mucho, para curar y sanar mi artritis, y yo soy responsable, no tengo que esperar que el reumatólogo me resuelva el problema.

“La enfermedad es mi problema, no es el problema del médico, es mi responsabilidad, yo también tengo que ver con eso.”
La medicina no puede ser el arte de pasarle la pelota al médico, porque le pagamos. La nueva medicina de la consciencia, es el arte de responsabilizarnos de nuestra vida y de descubrir que realmente podemos hacer mucho por nuestra vida.
Frecuentemente, vemos que una persona con un cáncer ha tenido un shock, o una perdida afectiva muy grande. Si una pérdida afectiva le produce un vacío existencial de tal dimensión que se vuelve un vacío de energía, y permite que las células degeneradas puedan invadirle, es porque estaba apegado, ese es el problema del apego que yo debo reconocer. Si alguien se va y yo lo vivo desde el amor, desde el desapego, se que su consciencia está conmigo, lo dejo partir, no lo amarro. Muchas veces, vemos a alguien al que se le muere el papa o la mama pero no lo deja partir, eso es literalmente cierto, se queda con parte de su energía anclada al plexo solar. Esa anclada energética puede crear crisis de pánico, de hipertensión, cosas violentas en la clínica. Si nosotros logramos que la persona se sane, es su alma la que lo sana.

 ”Como sanador soy un imán que le doy la carga que su alma necesita. Realmente, la sanación es rescatar la autonomía, la autogestión y la libertad del otro para sanarse.”
El sanador no lo hace por el paciente. La verdadera sanación es darte las herramientas para que tú, desde tu consciencia, te sanes, no desde tu consciencia racional, sino desde tu sentimiento, desde tu amor, desde tu afecto. Frecuentemente cuando uno está haciendo una sanación, ve que la persona, aunque no le haya dicho ni una palabra, empieza a llorar y a sacar su resentimiento, y luego siente una sensación de paz, que no es mi paz, es su paz, es la paz de Cristo que también habita en la persona que está siendo sanada.

La paz está ahí, ha estado siempre ahí, es parte de nuestra esencia.
Se trata simplemente de quitar todos aquellos apegos, aversiones, sentimientos, separatismos, toda aquella capa de ignorancia, para que la paz se revele tal cual es. Cuando la paz se revela, germina el amor y cuando germina el amor la sanación es posible, aunque lo que tenga sea un cáncer o un lupus.

Pero no te culpes si no lo logras, porque tu participas también en los problemas genéticos de la herencia, de la humanidad como grupo. Esto no es para creerse Superman. Uno puede ser muy orgulloso y decirse “estoy triste porque no me curé el cáncer”. Eso no es un fracaso. El cáncer es un maestro. A veces aprendemos la lección en una ocasión, otras veces necesitamos diez oportunidades y otras necesitamos cien vidas tal vez, pero lo importante es aprender la lección. Uno no aprende medicina de un día para otro. Hay lecciones supremamente complicadas y difíciles. También nos diplomamos o nos especializamos en el alma. Cuanto más grande sea el desafío, mas grande es la oportunidad de crecimiento. Yo solo les he puesto un ejemplo de cómo podemos retomar nuestras emociones, identificar nuestras emociones, aceptarlas, no seguir huyendo de ellas, y así poder transmutarlas.
Pero una vez que sentimos la emoción, hay una pregunta fundamental:
¿Cuál es la lección que hay debajo de esta emoción negativa? ¿Cuál era el mensaje, que me quería decir esta actitud y esta enfermedad?
Cuando yo no digo NO en la vida, termino resentido y con ira, pero la ira no es el problema, la ira me está diciendo que hay que aprender a reafirmarme diciendo NO. La ira es la mejor estrategia de autoafirmación.
Cuando yo manifiesto la ira y la transmuto, esa ira se vuelve sanadora. Es lo mejor de mi fuerza. Mi ira barre y limpia la casa y hace las cosas más rápidamente. Ustedes han visto a un ama de casa que en su ira revolotea y el almuerzo está hecho a las diez de la mañana. Yo sabía cuando mi mamá estaba iracunda, porque a las diez de la mañana mi casa estaba como un espejo.
Es así, la ira es una forma de energía que se puede transmutar físicamente. El hecho de que la transmutemos físicamente, no resuelve la fuente de la ira. La fuente de la ira es la necesidad de autoafirmarse y la necesidad de autoafirmarse es la necesidad de renunciar a la falsa complacencia.

“Crecer espiritualmente no es decirle que sí a todo el mundo.”
El crecimiento espiritual no tiene nada que ver con la bobada, perdónenme la expresión, pero ser espiritual no es ser bobo, y ser tolerante no es ser bobo. La tolerancia no excluye la autoafirmación. La autoafirmación es condición del crecimiento espiritual. Así que yo tengo que descubrir la lección, debajo del evento negativo, porque el evento negativo no es sino la apariencia, la sombra.


Ésa sombra cuando la quito, abre una puerta de luz, una lección que yo puedo aprender en mi vida.

Despierta

¿Se puede decir que en estos últi­mos días no te has sentido como un hombre libre y feliz, sin problemas ni preocupaciones? ¿No te has sentido así? Pues estás dormido. ¿Qué ocu­rre cuando estás despierto? No cambia nada, todo ocurre igual, pero tú eres el que ha cambiado para entrar en la realidad. Entonces lo ves todo claro.
Le preguntaron a un maestro orien­tal sus discípulos: “¿Qué te ha proporcionado la iluminación?” Y contestó: “Primero tenía depresión y ahora sigo con la misma depresión, pero la diferencia está en que ahora no me molesta la depresión.”
Estar despierto es aceptarlo todo, no como ley, ni como sacrificio, ni como esfuerzo, sino por iluminación. Aceptarlo todo porque lo ves claro y ya nada ni nadie te puede engañar. Es desper­tar a la luz. El dolor existe, y el sufri­miento sólo surge cuando te resistes al dolor. Si tú aceptas el dolor, el sufrimiento no existe. El dolor no es inaguantable, porque tiene un sentido comprensible en donde se remansa. Lo inaguantable es te­ner el cuerpo aquí y la mente en el pasa­do o en el futuro.
Lo insoportable es querer distorsio­nar la realidad, que es inamovible. Eso sí que es insoportable. Es una lucha in­útil como es inútil su resultado: el su­frimiento. No se puede luchar por lo que no existe
No hay que buscar la felicidad en donde no está, ni tomar la vida por lo que no es vida, porque entonces estaremos creando un sufrimiento que sólo es el resultado de nuestra ceguera y, con él, el desasosiego, la congoja, el mie­do, la inseguridad… Nada de esto exis­te sino en nuestra mente dormida. Cuando despertemos, se acabó.
¿Qué hace falta para despertarse? No hace falta esfuerzo ni juventud ni dis­currir mucho. Sólo hace falta una cosa, la capacidad de pensar algo nuevo, de ver algo nuevo, de ver algo nuevo y de descubrir lo desconocido. Es la capa­cidad de movernos fuera de los esque­mas que tenemos. Ser capaz de saltar sobre los esquemas y mirar con ojos nuevos la realidad que no cambia.
El que piensa como marxista, no piensa; el que piensa como budista, no piensa; el que piensa como musulmán, no piensa… y el que piensa como católico, tampoco piensa. Ellos son pensados por su ideología. Tú eres un esclavo en tanto y en cuanto no puedes pensar por encima de tu ideología. Vives dormido y pensado por una idea. El profeta no se deja lle­var por ninguna ideología, y por ello es tan mal recibido. El profeta es el pionero, que se atreve a elevarse por encima de los esquemas, abriendo camino.
La Buena Nueva fue rechazada por­que no querían la liberación personal, sino un caudillo que los guiase. Tememos el riesgo de volar por noso­tros mismos. Tenemos miedo a la li­bertad, a la soledad, y preferimos ser esclavos de unos esquemas. Nos ata­mos voluntariamente, llenándonos de pesadas cadenas, y luego nos queja­mos de no ser libres. ¿Quién te tiene que liberar si ni tú mismo eres cons­ciente de tus cadenas?
Las mujeres se atan a sus maridos, a sus hijos. Los maridos a sus mujeres, a sus negocios. Todos nos atamos a los deseos y nuestro argumento y justifi­cación es el amor. ¿Qué amor? La rea­lidad es que nos amamos a nosotros mismos, pero con un amor adulterado y raquítico que sólo abarca el yo, el ego. Ni siquiera somos capaces de amarnos a nosotros mismos en libertad. Entonces, ¿cómo vamos a saber amar a los demás, aunque sean nuestros es­posos o nuestros hijos? Nos hemos acostumbrado a la cárcel de lo viejo y preferimos dormir para no descubrir la libertad que supone lo nuevo.
Lo peor y más peligroso del que duerme es creer que está despierto y confundir sus sueños con la realidad.
Para despertar hay que estar dispuesto a escucharlo todo, más allá de los cartelitos de buenos y malos, con receptividad, que no quiere decir credulidad. Hay que cuestionarlo todo, atentos a descubrir las verdades que puede haber, separándoles de las que no lo son. Si nos identificamos con las teorías sin cuestionarlas con la razón -y sobre todo con la vida- y nos las tra­gamos almacenándolas en la mente, es que seguimos dormidos. No has sabi­do asimilar esas verdades para hacer tus propios criterios. Hay que ver las ver­dades, analizarlas y ponerlas a prueba, una vez cuestionadas.
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Tomemos el riesgo

Los seres humanos buscamos la comodidad, preferimos lo conocido a lo desconocido. Podemos encontrarnos con alguna situación insatisfactoria, con algo que no es aceptable para nosotros, y, sin embargo, no hacemos nada por cambiarlo.
Nos quejamos, nos lamentamos y no hacemos nada por cambiar. 
Buscamos excusas en nosotros mismos, en los demás o en las circunstancias y nos quedamos quietos. Pasa el tiempo y seguimos en el mismo lugar.

Cambiar significa un riesgo, Incluso las situaciones más duras y difíciles tienen un grado de comodidad. Nos han enseñado desde pequeños que debemos evitar los riesgos. Ese miedo al riesgo es el que nos mantiene estáticos. Tenemos miedo al riesgo y al fracaso, al error y a la equivocación.

Salir del Caos

Si en nuestra mente están los conflictos que creemos ver, atraemos todo eso que hay en nuestra mente. 
Al encontrar la tranquilidad y concentración en nuestra mente, las bendiciones llueven hacia nuestra experiencia terrenal.

Invitemos las mejores emociones que son amor, paz, gratitud, fe, aceptación, entusiasmo, felicidad, alegría.

¿Qué no logras encontrar estas emociones de amor?

Si no logras encontrar ese lugar en la mente donde hay paz, tendrás que hacer un esfuerzo para seguir la vida, para tomar responsabilidad de tu vida o quizá otro tenga que hacer el trabajo que te corresponde, otro será el que se haga cargo de tu vida.

Para recuperar nuestro poder, ser proactivos y tomar responsabilidad de nosotros mismos, vale la pena intentar cambiar esos pensamientos, tenemos que aceptarnos, aceptar a otros, amarnos a nosotros mismos y estar seguros de que merecemos lo mejor en nuestra vida.

Como atraer la felicidad


Reconocer en donde te encuentras en tu escala emocional es un paso importante para saber desde donde estas haciendo las cosas y con que emoción estas conectando tus deseos. Sin embargo podemos simplificar aún más las cosas y decir que todo lo que hacemos en la vida lo hacemos desde dos emociones básicamente: El Amor o el Miedo.
Cada vez que te conectas con el Amor permites...., cada vez que te conectas con el Miedo resistes.... y recuerda que lo que resistes persiste

10 PASOS PARA UNA VIDA CONSCIENTE

1. Escucha la sabiduría de tu cuerpo, que se expresa por señales de comodidad e incomodidad.
Cuando elijas cierta conducta, pregunta a tu cuerpo que siente al respecto.Si tu cuerpo envía una señal de inquietud física o emocional, ten cuidado.Si tu cuerpo envía una señal de comodidad y anhelo, procede.

2. Vive en el presente, que es el único momento que tienes. Mantén tu atención en lo que existe aquí y ahora; busca la plenitud en todo momento.
Acepta lo que viene a ti total y completamente para que puedas apreciarlo y aprender de ello; luego déjalo pasar.
El presente es como debe ser.
Refleja infinitas leyes de la Naturaleza que te han

La Energia del Corazon

Cuando sentimos una emoción o un sentimiento, de inmediato la relacionamos con el corazön y es que éste, siempre ha sido considerado como el lugar donde se centran las emociones.

Cuando un bebe es concebido, el corazón empieza a latir antesde que se forme el cerebro y esto es una incógnita que nos lleva a pensar de donde viene la inteligencia que hace que el corazón lata.


En el Instituto HearthMath de California, se interesaron por estos temas y se dedicaron durante años a realizar numerosas investigaciones

TU PUEDES SANAR TU VIDA.- LUISE HAY

El mensaje de Louise Hay en “Tú puedes sanar tu vida” es muy sencillo y básicamente se puede formular en pocas palabras. Para ello lo importante es que lleguemos a comprender que lo que pensamos de nosotros mismo puede llegar a ser verdad para nosotros, que todos somos responsables en un cien por cien de todo lo que nos sucede en la vida, lo mejor y lo peor. Cuando creamos paz, armonía equilibrio en nuestras mentes, los encontramos en nuestras vidas.

A partir de estos principios, en Tú puedes sanar tu vida, Louise Hay nos sugiere una forma de vivir que tendrá como resultado una mayorautoestima, una convivencia en paz con nosotros mismos y los demás y la posibilidad de conseguir lo que queremos para nuestras vidas.


Aunque posee una de las editoriales más famosas del mundo, la vida de Louise Hay no ha sido un camino de rosas. Ella misma nos la cuenta desde la distancia que produce el tiempo.

Una mirada íntima y personal a su pasado, sus experiencias y cómo empezó a aplicar sus propias enseñanzas en ella misma. Sin embargo, en el camino de lamemoria no anda sola. Los principales autores de la Hay House, nos relatan sus propias vivencias y el impacto que los libros de Louise Hay causaron en ellos en su momento



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El Miedo

Que es el Miedo?

El miedo es el freno a la verdad, a la luz, a la claridad, al amor, a la felicidad, al éxito, a la paz interior, a la vida en sí. No te permite ser tu, porque está creado por todos los “demás” aunque salga de tu propia mente. Y ese es el mayor problema, que al salir de nuestra mente lo hacemos parte de nosotros, cuando lo hacemos parte de nosotros se convierte en nuestra realidad, con ello conseguimos ser como los “demás” y al ser como los demás entramos en un colectivo que contaminará al siguiente llámese hij@, herman@, amig@ y todo aquel con el que nos relacionemos,  cuya evolución interior sea tan inmadura como para dejarse llevar por los “demás”

ROMPE CON EL MIEDO, DEJA SER LO QUE REALMENTE ERES.
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